viernes, noviembre 06, 2009

Un Día en la Seguridad Social


Hay mañanas en las que te levantas y sabes que es el día perfecto para defraudar al Estado. Al fin y al cabo, a los pocos pringados que curramos solo nos quedan ya dos refugios: Las Loterías y Apuestas del Estado y las bajas laborales. El primero, en el fondo y versioneando a Schopenhauer, no es más que un impuesto extra que se nos cobra a la masa esclava por permitirnos unos segundos semanales de efímera ilusión.

Entonces solo queda la Sagrada Baja. Aprovechando un tirón en la espalda me dispuse a gozar de mis privilegios como ciudadano occidental por primera vez en mi vida. Total, si me quitan un tercio de mi sueldo, más una cotización por ocupar espacio físico, más otro tercio a mi plusvalía, más un quinto de mi consumo, más tres cuartos de la energía que disipo, más cuatro quintos de las drogas legales de las que dispongo, un extra por poder circular en vehículos a motor y los gastos de gestión por manejar todo el papeleo que generan todas estas cuotas al Estado, me siento levemente titulado para obtener algo de eso a cambio.

Además, siempre que un español piensa en lo horriblemente bien que se podría vivir como en EEUU, es decir, con una tributación cabal, se recuerda que aquí tenemos la Seguridad Social. Bueno, yo Osakidetza, que es lo mismo, pero te dicen "egunon". Y, que coño, merece la pena. Es mucho mejor pagar todo lo anteriormente mencionado a a cambio de dotarnos de un enorme y torpe monstruo de ineficiencia y burocracia. Y es que quizás no esté tan mal pensado. La sanidad pública aplica uno de los principios más meditados de la medicina: El cuerpo humano se cura a si mismo. Entonces, la mejor prescripción lógica es darle grandísimos tiempos de espera.

Aunque, ojo al dato, que no sea yo quien haya dicho que prefiere la privatización. No en un pais como este donde las privatizaciones significan asignaciones interesadas. Para que Jon Kepa Amorrortu, de confianza del Partido, o Gotzon Martinez, esbirro a sueldo de Madrid, se queden con un negocio millonario, prefiero que lo sigan haciendo con medio dificultades y en la sombra, y sin trincar a tope, como ahora. Es la situación de doble porculio. Eterna.

Pero bueno, tal y como están las cosas, decidi pillar la baja como decía. A tomar por culo, como en Jauja. Llamé para pedir hora. A dicha hora acudí al centro. Ya en el exterior, una sensación de maremagnum, como de concierto de Estopa o algo así, hace presagiar lo que hay en el interior. Mogollón de peña. Como no se donde está mi médico, hice cola para preguntar, un buen rato. Subo a donde me han indicado. En la sala de espera me encuentro con algo inesperado.

En ese pequeño cluster humano hay un código y una jerarquía de la que entro a formar parte nada más llegar. Lo percibo en las reacciones de la gente. Esa gente es de dos tipos: Moros y viejos. Pronto descubro quién está al mando, dos viejas que me preguntan para que hora tengo y me asignan un turno. "Vas después del hombre ese" Dicen con un leve tonillo despectivo, refiriéndose a un señor en chubasquero, pantalón de chandal y gigantescas botas de alta montaña que está a mi izquierda. Luego continúan con su cháchara.

A las moritas en semi-burka les suena el movil con un tono a 120W que entiendo que son las recitaciones musicadas del Corán a cargo del coro de Islamabad, y se ponen a hablar a un volumen acorde. Vamos, exactamente igual que una chica vasca. Saco mi móvil para intentar jugar un rato al Puzzle Bobble, pero no me concentro y lo vuelvo a guardar. Si os digo la verdad el ambiente de hospital, como os pasará a todos, me pone enfermo. Le doy un poco de conversación al hombre de las botas, pero pronto me doy cuenta de que le sucede lo que a muchas personas mayores, que si te hablan ellos de algo que recuerdan o que les ha pasado, están cómodos, pero si tienen que hablar de hechos actuales se sienten intimidados.

De su discurso, deduzco que se trata de uno de esos hombres tan comunes en mi pueblo, que vinieron de España a meterse en una fábrica y que tras una vida de penurias y esfuerzo, ahora están medio baldados por toda la mierda que han chupado en la fábrica (en concreto en una gran empresa de mi pueblo el amianto hizo estragos, sin que nadie haya pagado por ello). Cuando terminé de manera amable la conversación, ya que no había feeling, pensé que ese mismo centro se había construido con el esfuerzo de ese mismo hombre, y allí estaba, en chubasquero y con una bota de monte en la tumba.

Me fijé en las dos señoras, que hacían un bodycount de sus amistades y conocidos "Pues ¿no sabías que Zutanita se murió?" "¡Uy, no fastidies!" y tal. Eran dos señoras bastante más lúcidas que el hombre de mi izquierda. Probablemente más lúcidas que yo. Me bastó un leve examen fisionómico y poner solo un poco más la antena para saber que eran dos chicas del pueblo, dos vascas matriarcales casadas con un ceporro también del pueblo al que le han hecho la vida imposible. Maquiavélicas mujeres vascas, profundamente insatisfechas y amargadas, con un importante pathos que las insta a molestar, impedir todo lo que no satisface sus caprichos y no tolerar las situaciones en las que no tienen el control absoluto.

Mujeres impenetrables, maliciosas y perjudiciales para todos menos para si mismas por las que siempre he sentido una irremediable atracción. Y lo he pagado caro por muy muy poco a cambio. Se que no me estáis entendiendo, quizás los que seais de aquí si, si os han abierto los ojos o si también sois mujeres. Con el tiempo, pensé en ese momento, quizás he aprendido a guardarme de ellas, o incluso a putearlas, pero aún me resulta dificil no desear que me quieran para vencer sus defensas, esperar que se me muestren en su estado más débil, quitar sus espinas para coronarme con ellas.

Apenas sacudiéndome esos pensamientos delirantes a cuenta de las dos eusko-arpías, causados sin duda por el ambiente insalubre, me percaté de que era mi turno. A poco de estar con la medico, enseguida me di cuenta que era del tipo maternal. Exploté esa debilidad para intentar extraer el mayor número de días posibles. La médico hizo exactamente lo que había visto por internet que se hace en esos casos, y me dio el diagnostico que también se podía preveer mediante la información disponible en internet. Mientras hacía el papeleo, me fijé en la consulta y en lo extremadamente calenturienta que tiene que ser la mente humana para que sitios tan horrendos como ese sean escenario frecuente de películas porno.

Me inidicó que algo estaba mal, que me faltaba nosequé de los papeles de la Seguridad Social. Joder. Tras dos horas más (no bromeo) de ventanillas, oficinas, Ay-untamientos y su puta madre, estaba de vuelta en el mismo sitio. Ya tenía mi puta baja, pero tienes que volver a coger la confirmación Y (esto no lo sabia) tienes que ir a por el alta. Lo que significa que mis merecidos días de descanso los voy a tener que pasar inmerso en burocracia. Esto es una broma pesada. Ni en la peor pesadilla de un pais comunista hubiera podido imaginar que estar jodido fuera tan penoso. ¿Acaso les pongo yo tantos trámites cuando el Estado me estafa a mi? No te jode.

Total, que engañar no compensa. O eso o es que soy un puto amateur y necesito instrucciones. En fin, el cazador cazado. Moraleja: Cuando ni siquiera la picaresca es útil, es hora de abandonar toda esperanza e ir dándote cuenta de que es mejor hacerte a la idea de que estamos acorralados por una máquina mejor que nosotros mismos. O algo.

lunes, noviembre 02, 2009

Breve Repaso al Estado de la Nación. El Panorama



El panorama

Corrupción, luchas intestinas, terrorismo, crimen de Estado, mafias policiales, economía a la deriva, sindicatos vendidos, arrastradísimos medios de comunicación que a duras penas pueden cubrir su tareas contrainformativas, empresas a la fuga buscando zona dolar y paises del Este, presión fiscal asfixiante, parados subsididados como socialísima forma de chantaje electoral, la estafa del suministro energético que se suma a la estafa verde generalizada, que hemos abrazado con fervor religioso, universidades de cuchufleta en su enésima reforma subiéndose a un carro que no saben ni quieren manejar, ausencia de productividad, trabas a la eficacia, instalación de una inamovible red política que todo lo esquilma, independentismo de broma que solo camufla un autonomismo desideologizado y plena y manifiestamente interesado, ridículas leyes de control sobre todos y cada uno de los ciudadanos destinadas únicamente a ser rotas y luego enmendadas a cambio de cuatro pesetas, buenismo fariseo y falso como única ideología legítima, conservadurismo ultramontano (pero con un poco de sonrisa amable también) como única alternativa posible, puñaladas traperas, salvese quien pueda en el mercado laboral, intelectuales que ya vendieron a su madre y que ahora venden a la tuya por sus lentejas, gobernantes que reivindican cosas, masas, hordas de ciudadanos embrutecidos que apenas empiezan a vislumbrar su estado de white trash analfabeta y anormal tras el subidón de caramelo que les pegó cuando se pillaron el Cañonero y se iban de vacaciones cuatro veces al año, nueva burguesía en pleno estado de pánico y dispuesta a cualquier miseria para agarrarse a su adosado de lujo y seguir pagando la hipoteca, confusión y "state of denial" generalizado (esto tiene que volver a arrancar de alguna forma) más por incapacidad de sentir rabia y frustración, por la culpabilidad de creerse complices de la estafa, que por verdadera consciencia de la situación, miedos secundarios, terror a las epidemias y a la Crisis del Madrid como sustitutos de lo verdaderamente acongojante, inmovilidad, abotargamiento generalizado, falta de ideas, jovenes acobardados y neutralizados, rebajas espectaculares en todo tipo de productos y nadie se da cuenta que solo quieren decir lo que antes pagábamos de más, milagrosamente el Euríbor cede, porque el Banco aprieta, pero no ahoga, vuelve a haber un presidente amigo al mando del mundo, motivos para el optimismo, ahora si que España está a tope con los americanos y no cuando estaba Bush y solo teníamos que aparentar (ver pág.8 por un muy ilustrativo ejemplo de a que lado de la raya estamos, hemos estado y siempre estaremos) enfado con las tropelías yankis, censura medieval a todas las escalas, disidentes de patio de colegio con discursos risibles, narcosis colectivas. Falta de responsabilidad. Ni siquiera hay metarrelatos que expliquen esta realidad, mucho menos situaciones que puedan aliviarlo: Todo ha girado hacia la barbarie inexplicable.

Un ser prehistórico que se ve ordeñando una vaca famélica con un mecanismo succionador de última tecnología, mientras controla en una pantalla de plasma como apenas queda flujo, y la golpea perplejo, sin respuesta, sin querer percatarse de que las tuberías derivan hacia su espalda y que lo que siempre extraía era su propia sangre, que se canalizaba hacia Dios sabe donde (no puede remontar la tubería de salida ya que está unido a la extracción), y a pesar de que medio lo sabe, sigue golpeando la máquina, porque lo peor que puede pasar es que todo cambie, que deje de recibir en casa su paquetito de leche en polvo. Todas esas tuberías, ese mecanismo, esa pantalla, esos zumbidos al arrancar cada día tienen que tener algún sentido.

Tristeza.

Impotencia.

¿Son así todos los principios de siglo?

miércoles, octubre 28, 2009

El Diario de Patrick Bateman: Estoy Lleno de Mierda. Busco a Alguien que me Quiera (Matar)




Una de las mejores destilaciones de la más diluida esencia de nuestros tiempos se escribió hace casi 20 años. Como toda penetración en la capa más profunda, sirve no solo para descubrir los cimientos, sino para vaticinar las superficies. Incluso antes de que estas se formen. Hablo de "American Psycho".

Pese a que muchos fantoches se arrogan el poder crear malestar en sus espectadores, y aún muchos más se otorgan el don de remover conciencias, pocos son capaces de inquietar y estremecer como Ellis. Es un cirujano operando en tu propia carne para mostrarte tu enfermedad, palpando las zonas más dolorosas de la infección que esta pandemia te ha creado. Reaccionas incrédulo ante la auscultación de ese ¿ser? ¿mutación? ¿malformación? ¿o solo otro órgano más? que tienes dentro.

Es la psicopatía. Al fin mostrada, y (otra revelación dolorosa más) no por Ellis, sino por el propio examen de ti mismo, de tus tiempos, de los demás pacientes. Patrick Bateman se limita a describir, el análisis es tuyo, es obvio. Es exactamente lo que te dolía, lo que temías haberte contagiado. Diagnóstico: Psicopatía Crónica Irreversible, causada por una debilidad infecciosa de las protecciones y estímulos del ambiente. Muy típica de estados terminales, ambientes parasíticos y aguas estancadas.

Lo que nunca hubiera sospechado es que Patrick Bateman seguía vivo. Y que lleva un diario. Cada vez que me siento enfermo, lo consulto.

23 de Agosto de 2009

"Estoy Lleno de Mierda. Busco Alguien que me Quiera (Matar)"

jueves, octubre 15, 2009

El Fanzine Mondo Brutto (I)

Una Plasmación Adiabolada




Recuerdo como si estuviera pasando ahora mismo la primera vez que tuve un Mondo Brutto en la mano. No es exacto: Recuerdo con precisión sobrenatural la primera vez que vi un Mondo Brutto. Fue en la librería del edificio de la Escuela de Hostelería/Cafetería Central, en Leioa, Universidad del Pais Vasco. En un estante giratorio de rejillas forradas de plástico blanco, entre los fanzines que nadie compraba. Solía ir a revolver y a comprarme publicaciones equivocadas para gente con muchas aspiraciones.

Desde el primer momento en que lo ví supe que ahí había algo dentro. La sutil comicidad/seriedad de los títulos, junto con la mezcla de shock y de pop del diseño, tenía algo que me llamaba y que entendía. Era una revista pesada, y a la primera hojeada vi que tenía un montón de letra. Perfecto. Lo pagué con el billete de mil pesetas que mi madre me daba para porros y para el bocadillo los días que tenía prácticas de laboratorio a la tarde. Ese día no hubo bocadillo. Subí las escaleras ojeando la revista. No puedo recordar qué me pareció lo primero que leí, la impresión del primer repaso.

Me hice un café español y me senté en una de las mesas de Pepsi desperdigadas por la cafetería. En aquellos tiempos me gustaba dejarme ver leyendo solo en la cafetería, entre una nube de humo, haciendo ceniza y pensando y mirando por la ventana y exhalando lentamente. Pensaba que era lo que la gente interesante iba a hacer a la Uni. Me hice un canuto pequeño, con uno de esos papeles OCB semicortos tipo Rizzla de los de paquete de doble dispensador (los de puro, para entendernos). No sé en qué momento me dí cuenta de que aquello era la hostia puta puesta en prosa.

Me reía, me sobrecogía, incluso miré a mi alrededor pensando que toda la gente debía de estar al loro de aquello y que era un pringado que acababa de enterarse. Fué increible. Recuerdo reirme sacudiéndome en la silla con una frase acerca de la gente de campo española. Estoy seguro de que si alguien me vió tuvo que pensar que era un tipo de capacidad fronteriza sufriendo alguna especie de apoplejía.

Lo tenía todo en su punto justo, y de la mejor manera posible. Era como cuando Leela en Futurama descubre el mundo mutante subterráneo. Su mundo. Había oido rumores, había vislumbrado indicios, había tenido sensaciones, pero aquello abría la tapa de la alcantarilla de par en par y dejaba ver la verdad. Y encima era un parto de culo, y las fotos (los santos, perdón) eran increibles, todo era del mal gusto/buen gusto que mejor había visto nunca y me llegaba directamente y sin tocar casi la red. Era como una melodía que vas tarareando casi sin darte cuenta y pones la radio y ¡bam! es justo la que están transmitiendo, y te quedas medio rígido pensando cómo, de qué manera, eso que torpemente manejabas dentro resulta que está ahí, amplificado y mejorado, arreglado para todo el que quiera escucharlo, en cantidades industriales.

Lo que no puedo recordar exactamente es cómo percibí el fanzine en ese momento, quizás porque todo lo que ha pasado después, casi todos mis intereses, han orbitado sobre cosas de Mondo Brutto. Si hoy estoy aquí y tu estas leyendo esto es porque leí Mondo Brutto ese día. Para bien o para mal. No voy a decir que fué una casualidad cósmica, porque por confluencia de intereses estoy seguro que más tarde o más temprano hubiera acabado leyendo Mondo Brutto con los mismos resultados. Porque pasan los años y me sigue pareciendo la hostia que algo así exista en un pais como este, tanto los números antiguos como los más actuales.

No puedo enumerar todas las cosas que he descubierto entre esas sabias páginas. Al contrario de mucha gente de la capital, que por lo que entiendo, ha nacido escuchando a la Carter Family, venerando desde la niñez a Tony LeBlanc y poniendo pegatas del Payo en la carpeta del instituto, yo jamás había tenido acceso a tanto material psicoactivo en mi aldea, ni jamás hubiera tenido conocimiento de él si no fuera por MB. Y mucho menos con esos niveles de comprensión y de cariño para con toda esa gente y todas esas cosas.

En ese momento, no es que me acabara de dar cuenta de que tenía el mejor fanzine que jamás hubiera leido entre mis manos, me acababa de dar cuenta de que había encontrado algo que me había reventado la puta cabeza. Y, como decía, no sé si en aquel momento fui consciente, pero (ya se que es muy cursi/cutre asi dicho, pero a veces las cosas son así y no se pueden negar) no volvería a ver las cosas del mismo color después de haber leido tan solo una vez a Grace, Galactus y Joe.

Empecé a preguntarme todo, a analizar aquella revista para ver de donde habían salido, quienes eran esos titanes, si tenían aspecto humano. Como se distribuía, cada cuando salía, cómo podía formar parte de aquello. No tenía ni puta idea de nada, excepto de que aquel era mi rollo.

sábado, septiembre 05, 2009

The Boys Are Back In Town


Un nuevo curso. Noto ya la inquietud del nuevo curso, una inercia irracional. En realidad todo es lo mismo. Los aires de cambio también parecen los mismos. No estoy cansado como para cambiar, pero algo se trama tras la cancela que oculta la maquinaria. Me preparo para lo que sea. Sigo siendo un guerrero y aguantaré siempre en pie. Siempre de guardia.

Y aquí, seguiré siendo un mercenario de mi interes. Más allá de los meta-relatos y de las fugas fantásticas, hablaré de la realidad. La salvaje realidad. Hasta cuando mienta o invente, será real. Si me habéis leido, ya sabéis lo que hay. Un poco de cal y otro poco de lo otro, pero todo serán gotas (a veces más caústicas, a veces más ácidas) destinadas a erosionar, destinadas a eliminar cualquier tipo de óxido. ¿Y para qué? Pues qué se yo.

Quizás haya días me cojáis en un rapto, en una fugaz posesión, tras una epifanía de borrico, y disfrutéis tanto como yo lo hago. No os voy a engañar, la mayoría de los días serán días normales. La vida está hecha a base de garrafón y sobras. Solo a veces se prueba ese licor reservado a los que tenemos la boca abierta, como bobos.

Y recuerden...

ANTIDOTO O BREBAJE

viernes, julio 17, 2009

Cold Iron

Gold is for the mistress -- silver for the maid --
Copper for the craftsman cunning at his trade.
"Good!" said the Baron, sitting in his hall,
"But Iron -- Cold Iron -- is master of them all."

So he made rebellion 'gainst the King his liege,
Camped before his citadel and summoned it to siege.
"Nay!" said the cannoneer on the castle wall,
"But Iron -- Cold Iron -- shall be master of you all!"

Woe for the Baron and his knights so strong,
When the cruel cannon-balls laid 'em all along;
He was taken prisoner, he was cast in thrall,
And Iron -- Cold Iron -- was master of it all!

Yet his King spake kindly (ah, how kind a Lord!)
"What if I release thee now and give thee back thy sword?"
"Nay!" said the Baron, "mock not at my fall,
For Iron -- Cold Iron -- is master of men all."

Tears are for the craven, prayers are for the clown --
Halters for the silly neck that cannot keep a crown.
"As my loss is grievous, so my hope is small,
For Iron -- Cold Iron -- must be master of men all!"

Yet his King made answer (few such Kings there be!)
"Here is Bread and here is Wine -- sit and sup with me.
Eat and drink in Mary's Name, the whiles I do recall
How Iron -- Cold Iron -- can be master of men all!"

He took the Wine and blessed it. He blessed and brake the Bread,
With His own Hands He served Them, and presently He said:
"See! These Hands they pierced with nails, outside My city wall,
Show Iron -- Cold Iron -- to be master of men all."

"Wounds are for the desperate, blows are for the strong.
Balm and oil for weary hearts all cut and bruised with wrong.
I forgive thy treason -- I redeem thy fall --
For Iron -- Cold Iron -- must be master of men all!"

Crowns are for the valiant -- sceptres for the bold!
Thrones and powers for mighty men who dare to take and hold.
"Nay!" said the Baron, kneeling in his hall,
"But Iron -- Cold Iron -- is master of men all!
Iron out of Calvary is master of men all!"

martes, junio 23, 2009

The Deeper Layer

Es el peor abogadoy el más severo juez. Es la transfusión arcana de lo incógnito a la presencia. Tiembla ante su esencia porque te poseera te poseera. Desespera. Tiembla. Penetra el sueño incoherente que asusta consistencia una sombra sutil sin ciencia la roca automática la sosa caústica. La fuente de comunicación universal que penetra el hormigón de las palabras más allá de la locura detus opiniones. Tanto dentro como fuera, se parecen. Edificios vacíos llenos de. Lenos de.

Yaco Yaco dame tu vino y dejame tu olvido porque esta sombra que se difumina me está matando, cayendo como una fina lluvia sobre no se qué partículas diferenciales de algo. Algo intenso, pero irreal. Intenso pero mortal. Un arrecife de cifras vacías enlazadas que estallan al contacto con el aire, una sombra densa que forma una cara descarnada que devora una figura que se licúa en el vacío y forma algo sagrado para envilecerlo con su infusión sin fin con su mezcla y desmezcla de formas ese torrente de bestialidad que fluye de manera anodina en segundo plano erosionando la finísima película de una escena cotidiana. Que nadie sospecha que. Que nadie sospecha que.

El denso telón de fondo se angosta al escrutar su [-] oscura, su más pura esencia, que se recoge sobre si misma y sobre si misma para negarse ante tus propios ojos, que por un momento diría que están generando su propia mirada y estas a punto de mirarte y, quizás previniendo la más terrible de las visiones, la disociación se desintegra como una pompa de jabón y vuelve a formar el fondo abisal que estuvo siempre ahí, ahí, ahí, y eres consciente de. Eres consciente de.

miércoles, junio 17, 2009

Las Estupendas Señoritas de la Sexta




No me preguntéis cómo se llaman ni nada, porque no lo sé. Y es que no puedo ver esa cadena, porque a la primera te plantan una reportera que está megabuena y que es simpática y hace chistes como si fuera ese colega tuyo que no se cambia de canzoncillos, pero que tiene una teoría para justificarlo.

Con eso no puedo. Es instintivo, no se muy bien por qué. Es que están tope buenas, pero no buenas tipo peli porno o tipo azafata despistada. Están buenas de pedirles matrimonio y olerles las bragas en secreto. De hacerlas el misionero y pensar si las estará doliendo o algo. Bellas, pero sin llegar a ser excesivamente delicadas, ni excesivamente vulgares. Resplandecientes y frescas, que hacen caca y salen ositos de gominola, plin, plin, plin, cada uno de un color y oliendo a peti-suis.

Y encima son majas, despiertas, agiles de mente y sin complejos. No parecen la típica tía que entra en su bucle de rabieteo y hasta que no te meten en el centro no paran. De las que se enfadan y luego se desenfadan. Te las imaginas ahí, en el sofá, echando un peta y un Pro Evolution, y tirando el mando contra la tele cuando pierden, como si fueran tú mismo. Desde luego no parecen estrellas de la tele. Me las imagino hablando con la maquilladora de a ver donde se compra ella los consoladores y echádose risas y quedando para cenar en su casa, no insultándola y golpeándola con un secador porque le ha dejado fea. Tampoco es que sean las personalidades más interesantes de la Historia, ni que tengan una profundidad o un talento asombros, pero las que he visto me parecen extraordinariamente simpáticas y con un punto de sagacidad, de buen rollo.

Esto no puede ser. Mi organismo no lo tolera. Me siento fisicamente mal cada vez que pongo la Sexta y veo a una de estas personas de puta madre envueltas en las formas de un ser celestial. Me siento como un chimpancé sudoroso ante la contemplación. Me entra congoja existencial y una enorme sensación de pequeñez.

Yo he crecido con una televisión en la que las tías que salían, si estaban buenas, eran macizas, y si eran listas eran Angela Langsbury. Una maciza era eso: Una maciza, un complemento del presentador irritante, o una tía que salía a estar jamona y a que se le viera un poco el pechumen y se volvía por donde había salido. Y si podía ser un poco tonta y se equivocaba en algo, pues mejor. Como la Bombi, cuando era muy peque. O eran un poco golfillas y majas, pero tontitas en el fondo como Jacqueline de la Vega, o Ivonne Reyes.

Pues vaya, diréis. Pero uno podía ver eso y sentirse bien, porque esas tías estaban macizorras y punto, y daba gloria verlas y tu estabas en el sofá como Dios. Y luego te ibas a la cama y a lo mejor te hacías una cuclilla pensando en Ivonne Reyes que no era ni pecado ni nada y te dormías como un bendito. No te ponías a hacerte preguntas trascendentales tipo questoyhaciendoconmivida viendo a esos seres perfectos que presentarías a tus padres y que harían que todo mereciese la pena. Por no hablar de rozarte pensando en una de esas. Es que no puedo, porque es como si las estuviera mancillando, ¡Con lo maja que es!

Pero eran otros tiempos, claro. Las presentadoras del Telediario no estaban follables. Te salía
Ana Blanco ahí, a contarte lo que había pasado en el mundo, como si fuera tu profesora de Lenguaje y si te distraias de las últimas detenciones de miembros de la banda terrorista ETA, te mandaba un dictado para el día siguiente.

En esa tele, las reporteras y las tías que hablaban de cosas serias no eran majas, y no hacían chistes ni, por supuesto, estaban buenas. De hecho, era una regla de oro, en cuanto salía una tía con cara de vinagre y esas gafas de ver tan grandes que se llevaban antes, ya sabías que era de las listas. Además solían poner música solemne, como para avisar todavía más "Ojo, que esta tía va en serio". Tee ponían el PUM-PU-PUUUM y ahí te aparecía Mari Carmen García Vela o Rosa María Mateo a informarte de unas movidas de la hostia, o a hacerle una entrevista a un escritor muy viejo muy viejo.

Seguramente sea yo que no estoy preparado para el mundo moderno, y tengo traumas infantiles o soy machista y lleno de prejuicios. A la peña les gustan, por lo que he oido a mis amigos, pero es que, por lo que les he entendido, ellos directamente a las tías que salen por la tele ni las escuchan ni nada, o sea que como si recitan a Kierkegaard, se ponen palotes igualmente y luego echándole el caliqueño a la novia piensan un poco en la otra. Así, ¿Qué pegas van a poner?

lunes, junio 15, 2009

El Holocausto de las Anchoas


Nunca se ha conocido una campaña de desprestigio tan efectiva, cruel y espantosa como la realizada contra la anchoa como ingrediente de las pizzas. Se queda uno acongojado ante el poder de los medios al pensarlo. Vivimos la libertad de lo que existe y lo que no existe: Hemos de tratarnos como hombres, hemos de aceptar como animales y hemos de callar como piedras.

Situación amistoso-familiar. Telecomedia americana, 1989. Horario de máxima audiencia. Se plantea una orgía de pizza y televisión, todos en gorro de "Rey de la Fiesta". La Familia ha salido a pasar el fin de semana pescando en el lago Wichipoca. "¿Podemos pedir pizza, por favor, por favor, por favor?" El padre de familia quemado, pero simpático en el fondo, asiente sin apenas otra posibilidad, "Siiiii", al unison responde la pléyade de venitisiete niños de la familia, mientras se tiran cojines, realizan volatines sobre la alfombra y se rasgan las vestiduras de pura excitación.

En la siguiente escena, suena el timbre de la casa. Los niños se pisan la cabeza unos a otros, aullan y se golpean entre sí. "¡Es el repartidor, yuhuuuu!". Inexplicablemente, ha llegado hasta la orilla del lago Wichipoca a llevar una puta pizza a una familia de gilipollas. Ahora la pizza está en las manos del hermano mayor, mientras la camada acecha el continente de cartón. La turbamulta se ha silenciado en tétrico suspenso. Algo sucede.

La pizza tiene anchoas.

Lamentablemente, ha de ser rechazada. "Ooohh, Andrew, ¡no recordaste pedirla sin anchoas!". Y nadie que se considere guay y sea persona come una pizza con anchoas. Ahora, se aprovecha la decepción para que la familia hable de sus problemas, se entiendan mejor unos a otros y acaben follándose entre todos a la madre. Esto último a lo mejor no era así en los 80, pero quién no tenía algo de imaginación cuando era pequeño.

Vosotros mismos podeis hacer la prueba, acercaros a vuestra pizzeria favorita y comprobad entre las variopintas posibilidades si existe el ingrediente "anchoa" en alguna. No. Ni siquiera en esa pizza maldita que nadie pide y que todos los diseñadores de pizzas disponen truculentamente como complemento exótico de su menú para los paladares más sofisticados y viajeros.

Las anchoas han sido erradicadas como ingrediente de pizza, solo por quien sabe qué oscuros intereses de quien sabe qué siniestro lobby. Es que las pizzas de anchoas están malísimas, dirán ustedes. Pues no. Las anchoas no hacen a ninguna pizza mala. Son las personas las que hacemos malas a las anchoas. Joder ya.

Se han eliminado, han sido holocaustizadas como ingrediente de pizza. No existen ni siquiera como formulación mental, se han borrado del abanico de posibilidades. ¿Ha habido alguna queja?, ¿ha habido siquiera alguna especie de debate público?. No porque todo el mundo sabe que las pizzas hay que pedirlas sin anchoas, que hay que olvidar aquellos tiempos oscuros en que había que recordar al pedir por teléfono que por favor sin anchoas.

Y es que, realmente, nunca ha sucedido que la pizza constara de anchoas como ingrediente esencial, pero todos hemos aceptado que si fue así debido a la pasteurización mediática. "¡Como odiaba esas malditas anchoas!". ¿Realmente las llegaron a comer alguna vez?.

¿No les asusta esta perspectiva? Estan viviendo ustedes una vida, la suya, y otra , la colectiva, plagada de implantes de memoria, de olvidos y de memes artificiales. Y la anchoa es una víctima de un segmento de memoria borrado de nuestras molleras a través de lo que parecían pequeños sucesos cotidianos en las teleseries americanas, pero que eran pequeños condicionantes pavlovianos destinados a manipularnos.

De esta manipulación está claro que la anchoa es la gran víctima. Si, pero... ¿De quién?.

Dice la vieja sabiduría jurídica que para encontrar al culpable de un crimen, hay que buscar al que se beneficia con su consecución. ¿Cui prodest? Pensemos en ello: ¿Qué ocurre al erradicar a la anchoa?. Mmmmm... es evidente, ¡Que queda un hueco libre en la pizza!

Un hueco que no puede ser llenado con más aceitunas, más bacón o más jamon de york. Un hueco que solo puede ocupar otro pescado, el pez grande de los mass media que se come al chico, el bully del mar, el pez más mediático, el Cristiano Ronaldo de los peces, el garrafón del océano: El atún. El lobby del atún lo tiene muy fácil, nadie se iba a esperar un maletín suyo en la oficina de los Huxtable, o de los Winslow, o de los Banks. Ha sido el plan perfecto.

Pero el atún es mucho más sabroso, ¿verdad?. Lo arrebatan al mar con sus manos desnudas hombres noruegos que están cachas en un mar bravido. Incluso es mucho más saludable y más tun-tacatún-que-tún.

Pero... ¿Realmente lo es?. ¿Realmente combina con el bacón o con el queso?. . Aún así lo devoramos, ignorantes, mecidos siempre por las olas eternas del interes y del poder, hundidos por el peso de las cadenas de nuestra condición esclava en el oceano de la ambición humana, desorientados por el canto herziano de sirenas multimedia.

Levantad la voz, hermanos, y rebelaros ante la opresión, levantaros y no dejéis que este holocausto se lleve a cabo en silencio, gracias a la malvada influencia de las telecomedias de los ochenta y primeros noventa. Si acaso, tras todo este ruido llegáis a oir el canto de la última anchoa sobre la última pizza con anchoas del mundo, multiplicad su hermosa voz anchoil para que llegue hasta el despacho del último magnate de las pizzas ("¡No nos dejeis morir en el mar, no nos dejeis morir!") para que reverbere en el último horno del último telepizza de la más remota de las regiones de la tierra ("¡Peor es la piña, peor es la piña!")

domingo, junio 14, 2009

Silvio Berlusconi: El Mejor Político del Mundo



Silvio Berlusconi es la democracia bien entendida. Silvio Berlusconi es la mejor y más provechosa lectura de Noah Chomski. Acaba de dar una lección de cómo se hacen las cosas en el mundo occidental. Esperábamos el hundimiento del Cavaliere, tras el escándalo de las fotos de un guateque piscinero con unas pelandruscas. Y Silvio triunfó. Ese triunfo dice más de nosotros que de él. No nos hemos enterado de nada.

En una democracia consolidada y en una sociedad madura, el líder ideal es el presidente de un equipo de fútbol. El líder sale en la prensa del corazón y tiene escándalos igual que las estrellas. Porque el líder democrático es una estrella. Una estrella de bondad. Para ser bueno, el líder controla los medios de comunicación, no a través de peditos de conspiración masónica, sino de la complicidad de los ciudadanos, que son imbéciles.

El líder pone escuelas en los barrios pobres y se ocupa de los problemas de la gente corriente. En este estado de las cosas, unas fotos robadas son algo que la masa entiende. Un escándalo del corazón no es algo perjudicial, es el lenguaje al cual se le habla en los medios al ciudadano. Y lo entiende. Quizás en España el catolicismo aún no se ha levantado lo suficiente como para asumir la realidad, pero ¿No es para nosotros más cercano, más comprensible, Pipi Estrada que Zapatero? ¿Florentino que Mariano Rajoy? El primero puede obrar milagros, el segundo dar la chapa según un timing incomprensible.

Y es que en nuestro pais aún no se ha puesto a prueba, quién sabe por qué, nuestra adaptación a la democracia moderna. Queda por ver, frente a las ajadas dos vías tradicionales, que ya solo son un envoltorio informe de sus orígenes (llegaron a enfrentarse a muerte en una guerra, imaginense) la pujanza de la tercera vía moderna. Jesús Gil, si Dios no se lo hubiera llevado tan prematuramente a su lado, allanó el camino y estaba en clara predisposición.

Los sueños de la Razón engendraron monstruos, pero la realidad de la Democracia engendra Berlusconis. Y es tan fácil la postura de que Berlusconi está ahí, controlándolo TODO, gracias al apoyo de una mafia que mueve los hilos, que maneja un desmedido poder económico, y a la que le conviene un líder afín. Pienso que Berlusconi está ahí con el apoyo de la Democracia. En todo caso, en Italia (a causa de que su intento de exportar franquicias a EEUU) tienen la ventaja de saber que su mafia tiene nombres. Se sabe que está ahí, operando. En España, como en otros paises del mundo civilizado, opera igualmente, pero desde el más absoluto de los anonimatos gracias al truco que descubrió Dupin en uno de sus episodios detectivescos: La mejor forma de esconder algo es exponerlo directamente ante la vista.